Oslo y el espectáculo de los fiordos

Conseguí un bus extremadamente económico para viajar de Copenaghen a Oslo y encima viajaba toda la noche. Lo único malo fue que no pude comprar nada para comer antes de subir (porque no hay una estación, directamente paran atrás de la estación de trenes) y en las paradas no había nada abierto. Pero gracias a la chica que viajo sentada al lado mio preguntándome en que parte de Europa quedaba Argentina o en que continente quedaba Austria, me distraje un poco.

Oslo

oslo parque noruega

El bus llego a las 7 de la mañana, estaba un poco fresco, pero no frío. Desayune en la estación porque estaba al borde de morir de hambre y con energías renovadas camine las 15 o 20 cuadras que me separaban del hostel, disfrutando de una ciudad, todavía, casi dormida. En el hostel, me cambie, deje el equipaje y dormí unas 3 horas en un sillón muy cómodo porque todavia no podia hacer el check-in; y después me fui a pasear. Compre un pase diario de transporte para poder viajar de manera ilimitada y recorrer lo mas posible en el día que tenia ahí.

oslo park

Mi primer destino fue Frogner Park y Vigelandsparken. Es un parque lleno de esculturas muy particulares y el lugar es inmenso.  Después, volví hacia el centro de la ciudad, vi la estatua famosa del oso, camine mucho por el centro, pase por los edificios principales y termine en una plaza realmente bella, con una fuente llena de espuma.

fountain olso noruega

Un poco mas tarde me fui hacia la parte mas nueva de la ciudad, mas moderna y sobre el agua. Una zona con mucha vida. Bares, música y gente (de todas las edades)bailando, y una pequeña playa!

Volví a cambiarme porque a través de la app de couchsurfing había quedado con una chica local para ir a tomar algo a esa zona. Así que fui a un bar a encontrarme con ella y otros de sus amigos. Tomamos un par de cervezas, y cuando pedimos la cuenta no me dejo pagar. No era la primera vez que esto me sucedía en el viaje, pero si la primera vez que una mujer lo hacia. A demás de recomendarme otras partes de Noruega para visitar, me dijo que si decidía pasar una noche mas en Oslo me podía quedar en su casa. Sin duda, esas pequeñas cosas cuando estoy de viaje sola siempre se sienten como un abrazo que reconforta el alma. Es lindo saber que todavía hay gente que hace cosas desinteresadamente. Una gran anfitriona, con la cual gracias a fb y whatsapp aun mantengo el contacto.

oslo noruega

Llegué al hostel y me puse a buscar en internet como ir al día siguiente a los fiordos. El chico del hostel, que también era super amable (y vecino chileno) me recomendó viajar en tren, y efectivamente esta catalogado como unos de los viajes mas lindos del mundo, pero no había pasajes hasta dentro de 4 días. Así que, termine comprando un pasaje en bus para la mañana siguiente.

Stavanger

Empece el viaje de 9 horas aproximadamente para llegar a esta ciudad desde donde se pueden visitar los fiordos. El viaje fue un espectáculo, casi todo el viaje tiene un paisaje impresionante, que por supuesto las fotos sacadas desde el bus no logran capturar. Pero realmente fue un placer, y como me suele pasar, no puedo dormir porque no me quiero perder un minuto de ese paisaje. Solo hizo una parada en un pueblito hermoso en el cual nos dieron unos 40 minutos y seguimos viaje.

Llegue a Stavanger a eso de las 6 de la tarde. Me subí al primer bus  local que paso que me llevaba al hostel y casi me infarto cuando me dijo casi 6 euros, por un viaje de menos de 10 minutos, pero si, el norte es todo caro. Llegue al hostel, hable con unas chicas que estaban ahí y me explicaron un poco las opciones que habían averiguado para ir a los fiordos. Cene y en vez de comprar online el tour a Preikestolen, decidí intentar hacerlo por mi cuenta al día siguiente. Y me alegro de haberlo hecho así, porque fue super sencillo, me salio mucho menos y se viaja en los mismos transportes que los que toman la excursión.

Salí temprano del hostel y a pocos metros pasa un bus que te lleva gratis hasta el puerto si compras el tickect para el ferry en la empresa de ese bus. En la parada siguiente a la mía, subieron otros dos chicos de estados unidos, con los cuales pase todo el día. El chofer fue tan genial que en una de las paradas se quedo mas tiempo para que yo pueda ir a sacar plata al cajero... increíble 🙂

fiordos preikestolen

Llegamos al puerto, compramos los tickects para el ferry y a los 20 minutos partió. Llegamos al otro lado no mucho tiempo después, una media hora de viaje tal vez. Tomamos otro bus y este ya nos dejo donde empieza la subida al preikestolen. La subida no es difícil, pero no se si es para cualquiera, por momentos es un poco exigente. Digamos, cualquier persona que este en condiciones normales físicas lo puede hacer, pero son dos horas en subida. De cualquier manera, lo haría 1 y 1000 veces, porque la recompensa al llegar es inmensa. La vista que se tiene es alucinante y el paisaje, único. Particularmente, me encantan las alturas así que esto era el paraíso. Además, nunca había visto un precipicio de cerca. El viento que había ese día era impresionante, estaba por llover. Seguro con sol es hermoso, pero así también era impactante. Nos dijeron que había que acercarse acostado o sentado al borde por las correntadas de aire, y la verdad cuando se esta en el borde, verdaderamente se siente que podrías salir volando.

Nos sacamos un par de fotos (entre ellas la de mi descripción en el blog), los chicos decidieron bajar y yo me quise quedar un rato mas. Me quede hasta que el viento ya era muy fuerte y estaba empezando a lloviznar. Y cuando empece la bajada, se largo a llover. Pero aun así el paisaje era maravilloso, estar ahí con la lluvia también era algo único, y ademas tenia el poncho plástico que es una salvación.

Para cuando llegue abajo ya había parado y cuando subí al ferry, se despejo y salio el sol jajaja.

preikestolen

Desde el puerto, ya no hay bus gratuito que te lleve otra vez, así que decidí caminar. Eran como las 6 de la tarde y se estaba poniendo fresco, pero con un café con leche en mano hice el recorrido de 4 km que me separaban del hostel y aproveche a recorrer un poco esta ciudad.

Justo antes de llegar al hostel pase por el supermercado para comprar algo para cenar y mientras veía que comprar la chica que estaba al lado mio me pregunto algo. Nos pusimos a hablar y descubrimos que estábamos en el mismo hostel. Terminamos cenando juntas y hablando hasta tarde de nuestras experiencias de viaje, ya que ella estaba hacia varios meses viajando sola también. Justo antes de irme a dormir logre comprar el bus para la mañana siguiente de regreso a Oslo y un vuelo a Helsinki para pocas horas después de llegar a Oslo.

A la mañana siguiente tuve que salir muy temprano porque no pasaban buses hasta las 9 de la mañana y yo tenia que estar antes de las 9 en la estación. Así que, gracias al entrenamiento adquirido en esos meses, pude cargar mi mochila de unos 15kg. los 3, 5km hasta las estación y como si eso fuera poco, logre disfrutar de la caminata que en gran parte atravesaba un parque.

El viaje de vuelta fue igual de deslumbrante que el de ida, solo que la ultima parte con un poco de estrés porque tenia miedo de no llegar al aeropuerto en horario. Llegue a Oslo y de la estación mismo, sale un bus directo al aeropuerto, que si no me equivoco me salio 20 euros! otro casi infarto jajaja pero bueno, llegue super en horario para tomar mi vuelo y abandonar Noruega. Un país muy caro, pero con una naturaleza que recompensa con creces cada centavo invertido.

 

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