Irkutsk y el lago Baikal

Irkutsk

La ciudad me pareció simpática, pero de las que visite en Rusia la menos especial. Pasee un poco por las calles sin un itinerario definido, vi varios de sus monumentos, principales iglesias y camine por el paseo junto al río, a pesar de la lluvia que me toco ese día.

Al volver al hostel, después de mucho pensar, decidí que no iba a seguir a Mongolia como había planeado, porque una de las razones por las que me encanta viajar sola es por las personas que conozco en el camino y, en esta parte se me estaba haciendo muy difícil encontrar gente. Si seguía hasta Mongolia y estaba sola no iba a ser la mejor experiencia, por lo que me termine comprando un vuelo a Tallin para 3 días después.

Lago Baikal – Listvianka

El lago Baikal esta como a una hora de bus de la ciudad, por lo menos uno de los posibles destinos sobre el lago, que es el que fui yo y el más cercano a Irkutsk (Listvianka). Por suerte, mi mejor amigo Google me explico cómo ir porque la señora del hostel no hubo manera de que me entienda la pregunta. En la estación de bus local la señora que atendía hablaba inglés así que me explico todo muy amablemente. Y esa misma tarde, con un día de sol radiante, llegue al lago más grande del mundo.

Camine por ese pueblo de, como mucho, 1km de largo, visite sus ferias artesanales (en la cual si quieren comprar souvenirs es todo mucho mas económico que en las grandes ciudades), me senté en la playa del lago a ver un atardecer verdaderamente hermoso y ni bien bajo el sol se puso muy frío y volví al hotel en el que había decidido quedarme una noche, frente al lago y el cual parecía lo habían cerrado solo para mí por la módica suma de 7 euros jajajaja

Al día siguiente hice la única excursión en barco que salía ese día. Porque como ya la temporada había terminado las excursiones salen algunos días a la semana. El día estaba hermoso, haría unos 18 grados, pero al subir al barco y empezar a navegar me tuve que envolver en las mantas de piel que repartían porque el aire se tornaba helado. El color y la transparencia del agua son maravillosos. La explicación de la excursión no me quedo muy clara porque, aunque no lo crean, la daban solo en ruso jajaaj.

La comida de esa zona se centra en un plato a base de arroz o un pescado que solo habita en esa en el lago. ¡No intenten comer carne por nada del mundo!

Los hombres son bastante amistosos, varios me preguntaron si estaba sola y me invitaban a tomar vodka (pero no me parecía la mejor idea aceptar), y dos me terminaron invitando el almuerzo y una cerveza y fue una hora de intentar comunicarnos, mas con los ojos y las manos que con las palabras y sin mucho éxito jajaja, pero después de tantos días de casi no hablar aprecie mucho el esfuerzo de ellos por comunicarse conmigo.

Al final del día volví a Irkutsk, y esta vez me alojé en otro hostel, mucho mejor que el primero, que casualmente se llama The Best Hostel Irkutsk, muy recomendable. Me quede ahí la última noche, camine por los alrededores con un chico( creo que era de corea) que conocí en el bus de vuelta a Irkutsk, cenamos en un lugar donde pedimos varios platos típicos por poca plata y me volví a dormir. A la mañana siguiente intenté tomar un taxi al aeropuerto, pero todos me pedían fortunas por lo que volví al hostel y la recepcionista me pidió uno con precio fijo, que era menos de la mitad de lo que me pedían en la calle.

El aeropuerto de Irkutsk no es muy grande, pero sí bastante concurrido. Con los últimos rublos que me quedaban compre algunos souvenirs en el aeropuerto y poco después embarque mi vuelo destino a Estonia, dejando Rusia después de 15 días y casi 6000km, sabiendo que pronto volveré por estas latitudes para finalmente visitar Mongolia.

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